El suelo es la base de cualquier proyecto de interiorismo: marca el tono de un espacio, lo conecta con la naturaleza y refleja un estilo de vida.
Para el curso 2025/2026, las tendencias en tarima apuntan a un equilibrio entre autenticidad, sofisticación e innovación tecnológica.
1. Colores y materiales: el poder del roble y los tonos naturales
El roble se consolida como la especie de referencia, gracias a su versatilidad, durabilidad y belleza atemporal. Los tonos naturales, claros y cálidos, seguirán siendo los más demandados, con acabados mate que realzan la textura de la madera y aportan una estética calmada y acogedora.
Un detalle que gana fuerza es el nudo en la tarima. Lejos de ser un defecto, el nudo es ahora un símbolo de autenticidad: aporta carácter, organicidad y un aire artesanal que conecta con la naturaleza.
2. Formatos y patrones: del gran formato al regreso de lo clásico
Durante años, las lamas anchas dominaron la escena por su capacidad de aportar amplitud visual. Ahora, sin desaparecer, empieza una lenta y progresiva vuelta de la tarima estrecha. Este formato más tradicional regresa como alternativa sofisticada, ofreciendo dinamismo y detalle en la composición de los espacios.
En paralelo, el Versalles emerge como protagonista indiscutible. Este patrón histórico, con sus geometrías entrelazadas en cuadrícula, regresa con fuerza:
● En tonos claros de roble con acabado mate, se integra en proyectos contemporáneos.
● En maderas envejecidas u oscuras, conecta con ambientes más clásicos y lujosos.
● Su carácter atemporal lo convierte en una elección segura para quienes buscan suelos con personalidad.
El Versalles, más que una moda, es un guiño al legado de la ebanistería, reinterpretado para el diseño actual.
3. Funcionalidad, sostenibilidad e innovación
Las tendencias no solo miran la estética: también importan la resistencia y el compromiso con el medioambiente.
● Tarima multicapa: gran durabilidad y estabilidad.
● Compatibilidad con suelo radiante y refrigerante: cada vez más valorada en proyectos residenciales.
● Vinílicos SPC: soluciones resistentes al agua, perfectas para cocinas y baños.
● Procesos sostenibles: madera certificada, barnices al agua y acabados ecológicos, en línea con la creciente conciencia ambiental.
4. El suelo como experiencia
El suelo ya no se elige solo por estética. La textura del roble, la irregularidad de un nudo, la geometría de un Versalles o la ligereza visual de una tarima estrecha transmiten sensaciones únicas. Caminar sobre estas superficies conecta al usuario con una experiencia sensorial y emocional que va más allá del diseño.
En conclusión, el curso 2025/2026 confirma una tendencia clara: la tarima se mueve entre lo natural y lo sofisticado, combinando innovación tecnológica con un profundo respeto por la tradición.
La vuelta de la tarima estrecha, la protagonista figura del Versalles, el valor estético del nudo y el poder del roble en tonos naturales son señales de un mercado que busca suelos auténticos, sostenibles y con historia.
👉 ¿Cuál de estas tendencias ves más presente en tus próximos proyectos? ¿El carácter del Versalles, la naturalidad del nudo o la elegancia discreta de la tarima estrecha?